¡Lo mejor de lo que somos..!
Arte Vivo o Artevivo, en todas las grafías utopía que crece en sí misma, su celebrar fabuloso muestra que no hay límites para la imaginación…
La mayor expresión de creación estética, en las últimas décadas desborda el recipiente que lo contiene, la isla, para alcanzar con su ritmo apabullante el caribe. Artevivo se expande sin dispersarse, puesto que siguen siendo las mismas raíces europeas, africanas e indígenas, es el mismo sincretismo, la misma identidad, el mismo retumbante corazón.
Arte Vivo es la excusa primaveral para expresar ¡lo mejor de lo que somos…!
Festival de los Artistas
Artista es aquel que ha tomado como vocación de vida hacer encarnar en lenguaje de simbología eterna, la sensibilidad y pensar humanos. En pos de su objetivo de trascendencia sacrifica la materialidad, se margina de las distracciones de su tiempo, ejerce su oficio con entrega rayante en la locura sin expectativas ni seguridad de lucro personal. Con ojo de severa crítica, de profundidad descarnada, de absoluta complicidad con lo auténtico, presta sus manos e intelecto para que se conviertan en herramientas de identidad social, en singulares prismas catalizadores de la temporalidad que enfrentan. Su creación jamás será patentizada por el poder porque lo cuestiona, nunca será bautizada por fe alguna ya que profesa sinceridad sin miedo y abdica de la hipocresía; no será privilegio de armas puesto que la belleza y verdad a que aspira constituyen la única posibilidad de violencia.
No de un artista, sino de todos los artistas es Arte Vivo. Desde el 21 de marzo de 1987, catorce entregas suicidas se han realizado, con tanto éxito que se llenan de aprehensión los escépticos y burócratas culturales de tiempo completo. Con savia de marginalidad y pasión, con sobrado genio y apenas con recursos para materiales, los desheredados, ajenos a bullicios o vedettismo, se consagran a la expresión espontánea de la interioridad del ser.
Celebración de la Primavera
Los gestores de Arte vivo pudieron no escoger leitmotiv o referir uno lógico y trivial a tono con los imprevisibles arranques de creatividad, sin embargo, han hecho de la primavera la excusa perfecta para su utópico celebrar. Ciertamente, hablar de primavera, y más de celebración de la primavera en Santiago de los Caballeros resulta paradójico, arbitrario, dado nuestro clima siempre generoso; acaso este evocar la primavera encuentra sentido en tanto aspiración de revitalización de lo esencialmente humano.
En lugares de cambios de estaciones marcados, la realidad es la de los contrastes, de opuestos que se besan sin intermediarios: la brillantez y calidez del verano da paso al sosegado otoño de hojas que precipitadamente se visten de ocre para tocar el suelo; luego el invierno, con su soplo helado, transpirando desolación, hasta la primavera, con su amalgama de luces y olores, tejiendo esperanza. En poco tiempo se transita de la esterilidad a una abundancia mágica, en donde incluso las posibilidades del azar se comportan productivamente.
Los hombres expuestos a este milagro han tenido y tienen motivos más que válidos para la alegría y en tal razón realizan ceremonias para agradecer la bondad de la naturaleza, la fertilidad reintegrada de la tierra; celebrando, ahora en un plano místico, la reconciliación divina con el hombre, mediante la expulsión de los predios terrenales de los demonios sueltos. Parecería anidar en el ir y venir de las estaciones el origen de la cercanía homónima entre las palabras invierno e infierno, y la similitud semántica entre primavera y paraíso.
En razón de que las estaciones extremas resultan lejanas, celebrar la primavera alcanza cada año para los artistas y diletantes, connotación simbólica, en donde el invierno representa la rutina cotidiana definida por los patrones de derechos y deberes en todos los ámbitos, y la primavera la oportunidad en donde el espíritu renace y se enriquece, aventurándose por senderos nuevos, desconocidos, entre posibilidades jamás desarrolladas y quizás temidas; en donde lo casual tiene peso específico y la intuición voz y voto. Este happening, areíto, o bien, exorcismo cuanto es liberación de fantasmas interiores es Artevivo, el festival de los artistas.
Arte vivo consiste en la comunión de la belleza y la creatividad de los artistas en contacto íntimo y directo con el pueblo. Música, poesía, pintura, fotografía, cine, danza, teatro, artesanía, ballet y autenticidad en el instante mismo de su concepción. Desde el amanecer hasta la media noche, cada artista con su arte y cada gente con su interpretación de la vida. En Arte vivo se empapelan las paredes y techos, se habitan los vacíos de esos hogares de arte que son corazón, se cierran las calles, se colonizan los parques y plazas, se potencian los sentidos y se desnuda el alma. No hay en el país otra expresión de creación abierta como esta. La celebración sabatina final en la Benito Monción, Calle de los Portales de los Artistas, abarca más de 16 horas de paroxismo estético colectivo, en dinámica que, salvo la evidencia en el celuloide fílmico o en la magia digital, apenas pierde vigencia material metamorfosea en inefable memoria.
Origen
Este festival debe su concepción al Colectivo de Artistas o Grupo “Ideas”, fundado en 1985 en los predios de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra; en especial a los aportes significativos para su definición de sus miembros fundadores José D’Laura, Luisa Rebeca, Ernesto Rodríguez, Leo Ovalle, Gina Rodríguez, Hergit Penzo, Franklin Hernández, Miguel González, Teodoro Ureña y Fernando Cabrera, quien lo ha presidido en todas sus versiones. Este grupo al cumplirse sus programas académicos e incentivados por la Directiva de Casa de Arte, Inc., encabezado por el Dr. Emilio Martínez, reubicó sus actividades a los salones de la vieja casona, desembocando sus acciones en la realización de la primera versión de este festival, llamado Arte Vivo por iniciativa de la Crítica de Arte Myrna Guerrero.
Desde su primera entrega, el 21 de marzo de 1987, Arte Vivo ha fascinado por su singularidad a críticos, artistas de todas las manifestaciones y público general. A partir de su formulación abierta, experimental, sinérgica, acaso análoga al efecto resultante en la juventud americana a partir de aquel histórico concierto de la década del sesenta Woodstock, guardando distancia y diferencias, se ha creado en el marco de la otrora tradicional ciudad de Santiago una coincidencia generacional de propuestas artísticas únicas y arriesgadas.
Artistas Participantes
Nutrida ha sido la participación de artistas nacionales en todas las versiones celebradas del festival. En música hemos disfrutado de una Maridalia Hernández exudando a capella una sensibilidad transcendida, de nuestra hechicera azul, Patricia Pereyra, sembrando matices insospechados de desgarrante pasión, de un José Antonio Rodríguez al cual se le quedó prendado una melodía y unos versos que más tarde tituló Teodora, de una Xiomara Fortuna, un Duluc y un Luis Díaz con su picor de isla; los dioses y deidades del folclor, a saber: Dagoberto Tejada, Joseíto Mateo, La india Canela, Elenita Santos, Francis Santana, Vinicio Franco, Luis Segura “El añoñaíto”, Rafelito Román, Geovanny Polanco, David David, Los Paymasí, Fefita la Grande, Bartolo Alvarado “El Ciego de Nagua”, Joseíto Mateo, Felix del Rosario y su Orquesta, Frank Cruz, Enerolisa, los Congos de Villa Mella, los Guloyas de San Pedro de Macorís, Los Chuineros de Baní, Ramón Orlando y muchos más. Cada vez resuena el desborde de gagas reales e imposibles, como el Gato Rojo, de grupos de palos y bailes comunales de cada provincia, integrados por el esfuerzo de William Alemán, Irene Alcántara y la coordinación de Rafael Almánzar.
Arte Vivo ha sido el espacio de encuentro de las principales manifestaciones del arte popular, figuras como Sonidos y silencio han alcanzado la corporeidad a través de médiums como Armando Villamil y Norma García con sus aventajadas ninfas hilando tridimensionales armonía, y todos ellos sazonados por la gutural experimentación de unos aguerridos duendes musicales: Fellé Vega, Rafael Mirabal, Bule Luna, Ochy Curiel, Claudio Cohén, Fátima Franco, Samuel González, Paín Bencosme, Carlito Estrada, Quique del Rosario, Víctor Víctor, Jochy Sánchez, Cuquín Curiel, Fernando Acosta, Sandy Gabriel, Eustiquio Céspedes, Rafael Guadalamar, Delio Taveras, José Aquiles, Edwin Lora, Arnaldo Acosta, los hermanos Baré y Báez, Gury Tejada, Frandy Alcántara, Remy Vargas, Jonatan Piña, Rubiel Cabrera, Carlos Estrada, Durán, Oscar Almonte, Dionisio de Moya, Joel Guzmán, Eliezer Ramírez, Hisdras Álvarez y Daniel Álvarez, Otoniel Vargas, Crispín Fernández, Jorge Taveraz, y muchos más.
Han marcado con sus acentos en vino decantados: Víctor Villegas, Radhamés Reyes Vázquez y Pedro Conde. Mas, han sido los escritores ochentistas los huéspedes perennes de este evento, convirtiéndolo en referencia inevitable: José Mármol, Plinio Chain, Martha Rivera y Dionisio de Jesús (con su serie de nostalgias primaverales, incluidos en su obra: Celebración del ausente (páginas 50, 51 y 52), fortaleciendo el coro de los aedos y animadores culturales del lugar: Ruth Acosta, Pedro José Gris, José Acosta, Máximo Vega, Manuel Llibre, Ramón Peralta, Puro Tejada, Abersio Núñez, Alfredo Alonso, Annie Landrón, Andrés Acevedo, Joe Santos, Nelson Cerda, Dionisio López Cabral, Carmen Pérez, Jim Ferdinand, Rubén Espejo, Rosa Silverio, Eddy Padilla, Tania Martínez, Bruno Díaz, Felipe Hamilton, Eugenio García Checo, Miguelina Peralta, Rosario Soriano, Enegildo Peña, Taty Hernández, Pedro Antonio Valdez, Néstor Rodríguez, José Luis Vega, Pedro Cabiya y Luis Córdova.
Han sobresalido los azares del trazo y el color con pintores que utilizan como laboratorio este circunstancial laberinto: Chiqui Mendoza, Ricardo Toribio y sus rituales, Vitico Cabrera, Homero Herrera, Rafael Nepomuceno, Tony de los Santos, José Genao, Darío Portalatín, Luis Eduardo Peralta, Raquel Paiewonsky, Humberto Grullón, Dagoberto D’Galvez, Rosángela Medina, Gabriel Caldentei, Carmen Rodríguez, Luis Muñoz, Mario Lochward, Jacinto Domínguez, Francisco Grullón, Eliú Almonte, Víctor Tavarez, Félix Izquierdo, los miembros del grupo de Artistas Plástico Unidos (APLAU), también Leo Núñez, con su concurso de afiches y sus entusiastas invitados: Marcos Lora Read, July Monción, América Olivo, Rodolfo Pimentel, Carlos Montesino, Miguel Pineda, Tutín Muñoz, Eduardo Fiallo, Tony Santhilaire, Genaro Reyes, Ezequiel Taveras, Tony Capellán, Pascal Macariello, Dania Martínez, Nelson Ceballos, Ia Estrella, Simón Peralta, Eusebio Vidal, Dionisio Peralta, Rafael Nepomuceno, Nelson Batista,Eridelvis López, Jairo Ferreira, Juan Bravo, María Román, Dios Clinton. Pintores de Jarabacoa, Moca y Puerto Plata, Juan Trinidad y Cayuco. Todos inspirados y apoyados por un decidido Silvano Lora, cuasi mitológico en sus representaciones efímeras.
Importante ha sido la expresión de las demás artes visuales, con participaciones de los Escultores Contemporáneos del Cibao (ECOC) con el maestro Pedro Méndez, los artesanos con Nereyda Féliz y los cineastas coordinados por una Desiré desbordada en su utópico Festival Caribeño de Cine. Los rostros del festival han sido el laboratorio ideal para los activistas del grupo fotográfico de Santiago, a saber: Apeco, José Enrique Tavares, Félix Sepúlveda, Leandro Montes, Luis Veras, César Payams, Ramón Marrero, Jorgito Morel, Manuel Félix, Ricardo Batista y el maestro Domingo Batista, quienes en cada ocasión pertrechados con artefactos experimentales han armado anatomías de luz inmediatamente incorporadas a las paredes.
El teatro, sazonado por la lúdica complicidad de Iván García, ha tenido sus momentos brillante en figuras como Franklyn Domínguez, Elvira Taveras, Roberto Palacio, Radhamés Polanco, Elvira Grullón, Fausto Grullón, Claudio Rivera, Franklyn Rodríguez, Robinson Aybar, Nancy De Angelis, Kalen Sáez, Yohany Sosa, Eligio Pérez, José Batista, Gino Hernández, Lorenzo Sosa, Yanny de Angelis, Maria Ligia Grullón, Osvaldo Sánchez, Gianna Mella, Ramonita Liriano, Santiago Enrique, Ramón Disla, Lenny Comprés, Joan Martínez, Kalen Saez, Yanilsa Cruz y José Núñez, entre otros. Ninguna institución o grupo cultural ha estado ausente de este festival distinguiéndose principalmente los grupos artísticos del Centro Cultural Español, Casa de Teatro, Alianza Francesa y de las universidades, institutos y escuelas de bellas artes.
Despues de la incorporacion de la Sra. Norma Garcia y su Ballet Clásico Santiago, el ballet clásico en Arte Vivo ha tenido una dimension extraordinaria que ha desembocado en un Gala Nacional de Ballet que recoge nuestros mejores talentos, a saber: Ballet Clásico Nacional con Mónica Despradel, Ballet Clásico Santiago, Ballet Instituto de Cultura de Arte, Conservatorio Alina Abreu, Escuela Nacional de Danza y el Ballet Contémpora que dirige Alfa Rodríguez.
En las versiones recientes del Festival se han incluido actividades especiales de investigacion y profundizacion en aspectos culturales (literarios, folclóricos, artísticos) de interes caribeño, entre estos: Primer Encuentro de Servidores de Misterio, Congreso Caribeño de Escritores, Encuentro de Organizaciones Culturales Privadas, Encuentro de Acordeonistas Don Ñico Lora, Concierto de Guitarristas de Jazz, Concierto de Saxofonistas de Jazz, en otros.
Arte Vivo ha contado en cada entrega con la equilibrada orientación y participación en paneles y conferencias de intelectuales y artistas de la talla de Laura Gil, Danilo de los Santos, Marianne de Tolentino, Myrna Guerrero, Carlos Fernández-Rocha, Rosidalia García, Delia Blanco, Domingo Batista, Carlos Francisco Elías, Ada Balcácer, Marcelo Bermúdez, Carlos Acero Ruiz, Emilio Martínez, Marcela Mirabal, Víctor Estrella, Bismark Victoria, Rafael Castillo, Bruno Rosario Candelier, Geo Ripley, Freddy Ginebra y Cayo Claudio Espinal; con sus grandes duendes Marcelo Bermúdez, José Enrique Sued y Manuel Arsenio Ureña. Con una amplia cobertura periodística apoyada en las figuras de Juan Lamur, Florángel Cabrera, Ingrid Rodríguez, Servio Cepeda, Rafael P. Rodríguez, Sara Pérez, Francisco Gerónimo, Tony Rodríguez, Raquel Peralta, Fiordaliza Tavarez, Elizabeth Toribio, Grisbel Medina, José Madera y Esteban Rosario. Definitivamente, muchos son los nombrados, también muchos los que mi memoria no ha podido registrar; sin embargo, son más los que de forma anodina han hecho suyo este festival.
Consolidación e Internacionalización
A partir del 2004, ArteVivo alcanzó su consolidación al incorporar como sedes y co-organizadores a las principales instituciones culturales gubernamentales y privadas del país, a saber: Secretaría de Estado de Cultura, Centro León, Alianza Francesa, Centro de la Cultura Ercilia Pepin, Casa de la Cultura, Centro Cultural Dominico Americano, La 37 por las Tablas, Gran Teatro del Cibao, Ateneo Amante de la Luz, Instituto de Cultura y Arte, Ballet Clásico Santiago, Escuela de Bellas Artes , Sociedad Cultural Alianza Cibaeña, Universidad Tecnológica de Santiago, Universidad Abierta para Adulto, Centro Universitario Regional De Santiago, Pontificia Universidad Catolica Madre y Maestra, Museo de Arte Moderno, Centro Cultural Hispánico y Casa de Teatro.
En este mismo año, con la cooperación del Instituto de Cultura Puertorriqueña, de Helvetas (la asociación suiza para el desarrollo) y el Instituto de Cultura Hispánica, se inicio la internacionalización del festival, hasta convertirse uno de los eventos de mayor relevancia en el ámbito caribeño, en el cual ahora se celebra, en actividades totalmente gratuitas para el publico, tanto la dominicanidad, a través de todas las manifestaciones del arte, el folclor y la cultura, como se propicia la integración solidaria con las naciones vecinas (hasta la fecha con delegaciones de Estados Unidos, Puerto Rico, Cuba, Haití, Guadalupe, Francia y Suiza).
Honores Otogrados
Entre los objetivos del festival se encuentra destacar a entidades, familias y personalidades que a través de acciones ejemplares han beneficiados a sus comunidades; reconociendo así, con el respaldo del Ayuntamiento Municipal: en el año 2001, a Freddy Ginebra y Víctor Víctor, pilares de la acción cultura desinteresada; 2002, a Frank Etienne (Dramaturgo haitiano propuesto en varias ocasiones al Premio Nobel); 2003, a la distinguida Familia León Asencio en acto celebrado en el Teatro de la entidad que usted representa; 2004 a Johnny Pacheco, con un Doctorado Master Populi otorgado por la Universidad Tecnológica de Santiago, el músico dominicano mas destacado del siglo; 2005 al Instituto Puertorriqueño de Cultura y Pablo Milanés; y en 2006 Amaury Pérez (2006), estos dos últimos voces principalísimas de la Nueva Trova Cubana.